Huawei acaba de poner una cifra encima de la mesa: 900.000 millones de agentes de IA para 2035. Cien por cada ser humano. Y en su propio informe las personas casi desaparecen del reparto.
No es ciencia ficción. Es un plan de negocio. Y merece la pena entender hacia dónde apunta, porque afecta a cómo trabajarás tú dentro de muy poco.
🤖 La cifra que, sin querer, borra a las personas
En su informe Intelligent World 2035, Huawei describe diez megatendencias. La número 9 lo dice con todas las letras: nueve mil millones de personas conectadas a 900.000 millones de agentes, convirtiendo el internet móvil en un “internet de agentes”.
Cien agentes por cada humano vivo.
Y aquí viene el detalle que casi nadie subraya. La semana pasada, Reuters recogió otra afirmación del mismo bloque: para 2035, los agentes autónomos moverán más del 90% del tráfico global de tokens de IA. Los tokens son la unidad con la que se mide el trabajo de la IA: cada palabra que lee o escribe un modelo.
Traducido: nueve de cada diez “conversaciones” con IA ya no las tendrá una persona. Las tendrán máquinas hablando con máquinas.
No es una distopía que Huawei denuncie. Es la meta que celebra.
💸 Lee el orden de las operaciones
Antes de decidir si eso es bueno o malo, mira el calendario. El orden importa.
Google, Microsoft, Meta y Amazon han anunciado un gasto conjunto (capex) de 725.000 millones de dólares para 2026. Un 77% más que el año anterior, según el seguimiento publicado por Tom’s Hardware. Centros de datos, chips, energía.
El dinero ya está comprometido. Y el reloj de la amortización ya corre: esos servidores pierden valor cada trimestre, se hayan usado o no.
Piénsalo. La industria no está apostando a que tú querrás más IA. Esa demanda tiene un techo físico y algo cómico: una persona lee unas cinco palabras por segundo. Y luego duerme.
Por muchos asistentes que uses, tú solo no consumes 725.000 millones de dólares en cómputo. Nadie lo hace. El planeta entero de usuarios humanos no llega.
Entonces, ¿quién va a llenar esas fábricas de cálculo?
🔁 El único mundo donde cuadran las cuentas
Aquí encaja la profecía de Huawei con la factura de los hiperescalares. Y encaja de una forma inquietante.
El único escenario en el que ese gasto tiene sentido es uno donde las máquinas se compran entre ellas. Agentes que contratan a otros agentes. Agentes que lanzan más agentes. Procesos que generan demanda de cómputo que solo más cómputo puede atender.
Las cifras del propio informe apuntan en esa dirección. Huawei no proyecta un aumento modesto: habla de multiplicar la capacidad de cómputo por 100.000 y la demanda de almacenamiento por 500 de aquí a 2035. Esos números no salen de personas escribiendo prompts. Salen de máquinas trabajando sin parar unas para otras.
Ese es el modelo de negocio real detrás del titular bonito. No “una IA para cada persona”, sino “una economía de agentes que se retroalimenta”. Y en ese bucle, el humano pasa de protagonista a espectador.
La frase que resume la apuesta es dura, pero honesta: la industria no está apostando por ti. Está apostando por tu ausencia.
🧭 Qué haces tú con todo esto (que no es asustarte)
Podríamos quedarnos en la queja. No sirve de nada. Lo útil es sacar consecuencias prácticas.
Primera: desconfía de las cifras redondas contadas como destino inevitable. Un informe corporativo describe el mundo que su autor quiere vender. No es una predicción neutral. Es marketing con gráficas.
Segunda: audita si tu forma de usar la IA te sirve a ti o solo alimenta el consumo. Hay una diferencia enorme entre delegar tareas que te liberan tiempo y encadenar herramientas que generan trabajo que nadie lee. Prueba este prompt con tu propio flujo de trabajo:
Eres un consultor de productividad escéptico y práctico. Te voy a describir cómo uso la IA en mi trabajo. Quiero que me digas, sin adularme:
Qué tareas me ahorran tiempo real y cuáles solo generan más texto que revisar.
Dónde estoy delegando decisiones que debería tomar yo.
Tres cambios concretos para que la IA trabaje para mí, no al revés. Mi flujo de trabajo es este: “[DESCRIBE AQUÍ CÓMO USAS LA IA]”
La misma tecnología que puede convertirte en espectador puede convertirte en alguien que decide mejor y más rápido. Depende de para qué la uses.
Y aquí va la pregunta que nos gustaría que respondieras en los comentarios: de todo lo que haces hoy con IA, ¿cuánto te ahorra tiempo de verdad y cuánto solo genera más trabajo?
🚀 Cómo posicionarte hoy (mientras se llenan los centros de datos)
Elige dos tareas de tu semana donde la IA te devuelva tiempo medible, no adorno. Empieza por ahí.
Pon un humano al final de cualquier proceso automatizado que tome decisiones. Tú revisas, tú firmas.
Aprende a leer un dato antes de compartirlo: fuente, fecha, quién gana si te lo crees.
Documenta tus prompts que funcionan. Tu ventaja no será tener IA (la tendrá todo el mundo), será saber dirigirla.
Habla el idioma de los agentes aunque no seas técnico: entiende qué es un token, qué es un agente y qué significa “que trabajen entre ellos”.
Reserva una hora al mes para preguntarte si tu forma de trabajar mejora o solo se acelera.
No necesitas ser ingeniero en Shenzhen ni entender de amortizaciones. Necesitas mantener la cabeza fría cuando todos corren.
Preguntas frecuentes
¿Esto significa que la IA no sirve para las personas?
Al contrario. Sirve, y mucho. Lo que dice el informe es que el volumen de negocio ya no dependerá de nosotros. Tu uso individual sigue siendo tan valioso como lo hagas de valioso.
¿Sustituye esto a pensar por tu cuenta?
No. Cambia la forma en que decides. Cuantas más máquinas hablen entre ellas, más valdrá el criterio humano que sepa cuándo parar, revisar o decir que no.
¿Funciona este análisis para mi sector, aunque no sea tecnológico?
Sí. Si tu trabajo produce o consume información —informes, correos, análisis, atención al cliente—, la economía de agentes te llegará. Cuanto antes entiendas la lógica, mejor decidirás.
¿Es Huawei la única que dice esto?
No. La cifra de los 900.000 millones de agentes y el 90% del tráfico son de Huawei, pero el gasto de 725.000 millones lo firman las grandes tecnológicas de EE. UU. Distintos actores, misma dirección.
¿Qué otras fuentes puedo seguir para no perderme?
Los informes anuales de capex de las grandes tecnológicas, la cobertura de Reuters sobre IA y los propios documentos de visión de las empresas (como el GIV de Huawei). Léelos con la pregunta puesta: ¿quién gana si me lo creo?
Antes de irte
Este no es un post para que temas al futuro. Es para que lo mires con los ojos abiertos y decidas tú tu papel en él.
En Paratodosia formamos precisamente en eso: usar la IA con criterio profesional, no dejarse usar por ella. Si quieres dar el salto de “toqueteo herramientas” a “dirijo la IA en mi trabajo”, ahí estamos.
Y si este post te ha hecho pensar, compártelo con alguien que necesite leer la letra pequeña.





Hola. En primer término: agradezco vuestras comunicaciones, son realmente preparatorias para posicionarnos ante el presente-futuro.
En mi caso, jubilado desde hace tiempo, y con una actividad profesional que me ha permitido acumular conocimientos generales pero en concreto me he dedicado a generar oportunidades sociolaborales para colectivos de riesgo, y ante la acumulación de leyes, normativas, estrategias, políticas, fiscalidades, conocimientos y formación profesional, redes, organizaciones, el uso que pretendo dar a la IA es: a, ordenar toda mi información acumulada después de 45 años y sigo acumulando; b, elaborar una propuesta de ingeniería de intervención social para la inserción por lo económico: c, estudiar el proceso de torsión de la banda Möbius por el que se transforman las posiciones de las empresas, las personas, las administradores y la comunidad para generar una sociedad más inclusiva y que el "estar adentro o el estar afuera" topologicamente sea un continuum.
Atentamente.
Julio