¿Por qué tu empresa no está usando IA (aunque ya sabe que debería)?
Spoiler: no es por el coste, ni por la tecnología… es por esto.
La inteligencia artificial se está convirtiendo en una herramienta habitual en los negocios, pero aún hay una brecha enorme entre quienes ya la usan y quienes siguen viendo la IA como “algo del futuro”.
Según el último informe de Pipedrive sobre el estado de la IA en los negocios (2024), el 86 % de las empresas que ya trabajan con IA utilizan ChatGPT. No solo eso:
El 79 % señala el aumento de productividad como la principal razón para adoptarla.
El 42 % la usa para obtener información clave para la toma de decisiones.
Y un 41 % mejora la relación con sus clientes gracias a ella.
Entonces, ¿por qué no la usan todos?
La respuesta es clara: La principal barrera para adoptar la IA no es el coste, ni la privacidad, ni la integración técnica. Es la falta de conocimiento.
El 48 % de las empresas que aún no han implementado IA dicen no hacerlo porque no saben cómo. (Fuente: Informe Pipedrive, encuesta a 500 empresas, agosto de 2024)
Lo interesante es que solo el 4 % de las empresas señaló la “resistencia de stakeholders” como freno. Eso indica que la voluntad de adoptar IA sí existe. El problema es la falta de formación y guía.
Formarse ya no es opcional. Es el paso imprescindible.
El informe también revela algo que muchas veces se pasa por alto: las empresas no buscan IA solo para ahorrar costes. De hecho, solo el 22 % la asocia con ahorro.
Lo que realmente buscan es:
ser más eficientes,
automatizar tareas repetitivas,
tomar mejores decisiones,
y mejorar la experiencia del cliente.
Todo esto suena bien, pero no ocurre solo por pagar una suscripción a una herramienta. Se necesita formación real. Casos prácticos. Acompañamiento. Un plan claro.
¿Qué puedes hacer hoy?
Descarga el informe completo aquí: Informe IA 2024 – Pipedrive
Revisa si tu equipo tiene conocimientos básicos para identificar casos de uso y aplicar IA a tareas reales.
Si no es así, plantéate invertir en formación cuanto antes. Porque los que no sepan cómo aplicar IA, se quedarán atrás. Pero los que sí, tendrán una ventaja enorme.
La revolución de la IA no es sobre quién tiene acceso a la tecnología. Es sobre quién sabe usarla. Y ese cambio empieza por formar a tu equipo.




