Durante meses nos han vendido una historia bastante cómoda: “La IA está sustituyendo a los juniors”. No, lo que pasa es que se están congelando las contrataciones.
Soy docente en la provincia de Misiones y mucho de lo que se menciona en la nota lo veo día a día, y si los cambios son silenciosos, Por eso no se ve conflictividad ante los cambios. Además de lo obvio los sueldos cada vez más bajos, lo que bajo también es la matricula cada vez hay menos alumnos, esto permite la práctica estatal de no reponer al docente o personal de servicio que se retiro. Entonces u a baja casi nunca está significando un alta nueva. Toda la estructura se achica casi "natualmente". Cada vez son menos los interesados en ser maestros porque está siendo una carrera cada vez más exigente por cada vez menor sueldo. Y lo de exigente no es solo por lo académico. En un salón de 25 alumnos tenes como mínimo 8 o 10 que están medicados, otros dos o tres con acompañante terapéutico y así no hay salud mental que aguante. Esto no se dice, pero es más fácil y más elegible, trabajar con máquinas antes que con personas. Esta es la mirada sobre un único sector en una provincia pequeña, si lo trasladas a lo global es evidente que la IA no estaría siendo el centro del problema, ni cerca. El problema es lo que los humanos estamos haciendo con los humanos. Y cierro con un ejemplo muy de la interna de los hogares. Además de que son cada vez menos los niños, una vez que los tenemos, dejamos que su formación y cuidado esté en manos de plataformas, bebés que comen frente a pantallas y que cuando crecen un poco van a comer a sus habitaciones solos frente a una pantalla. Eso es lo que después queremos que funcionen en las aulas y más tarde que sean útiles para el mercado laboral.
Buen diagnóstico. Pero el atasco también es de combustible. Si nadie baja del ascensor y la IA reduce la urgencia de abrir la puerta, lo que se está gestando va más allá del empleo: es un vacío de identidad. Una generación entera que no puede responder "¿a qué te dedicas?" tiene un problema de narrativa, no de currículum. Y eso no se arregla con más formación ni con más adaptabilidad. Se arregla teniendo algo propio que quemar.
Los retos laborales, sociales e industriales a los que nos enfrenta esta tecnología parecen mayúsculos. No se parecen en nada a nada de los anterior. No será fácil, se necesitará mucha cabeza y mucha regulación. Difícil tal y como está el mundo.
Gracias por tu comentario. Muy sincero y sentido. Nos agrada que lo hayas compartido con nosotros
Soy docente en la provincia de Misiones y mucho de lo que se menciona en la nota lo veo día a día, y si los cambios son silenciosos, Por eso no se ve conflictividad ante los cambios. Además de lo obvio los sueldos cada vez más bajos, lo que bajo también es la matricula cada vez hay menos alumnos, esto permite la práctica estatal de no reponer al docente o personal de servicio que se retiro. Entonces u a baja casi nunca está significando un alta nueva. Toda la estructura se achica casi "natualmente". Cada vez son menos los interesados en ser maestros porque está siendo una carrera cada vez más exigente por cada vez menor sueldo. Y lo de exigente no es solo por lo académico. En un salón de 25 alumnos tenes como mínimo 8 o 10 que están medicados, otros dos o tres con acompañante terapéutico y así no hay salud mental que aguante. Esto no se dice, pero es más fácil y más elegible, trabajar con máquinas antes que con personas. Esta es la mirada sobre un único sector en una provincia pequeña, si lo trasladas a lo global es evidente que la IA no estaría siendo el centro del problema, ni cerca. El problema es lo que los humanos estamos haciendo con los humanos. Y cierro con un ejemplo muy de la interna de los hogares. Además de que son cada vez menos los niños, una vez que los tenemos, dejamos que su formación y cuidado esté en manos de plataformas, bebés que comen frente a pantallas y que cuando crecen un poco van a comer a sus habitaciones solos frente a una pantalla. Eso es lo que después queremos que funcionen en las aulas y más tarde que sean útiles para el mercado laboral.
Buen análisis, pero creo que hay un matiz que falta.
Sí, la barrera de entrada subió... pero la IA también bajó la barrera para demostrar lo que sabés hacer.
Hoy un junior puede armar un portfolio, automatizar un proceso, construir algo real sin que nadie le dé permiso.
El problema es que la mayoría sigue esperando que alguien les abra la puerta en vez de mostrar resultados primero.
Lo que seguro que la abre es para emprendedores, para todos los que tienen iniciativa. En eso, muy de acuerdo.
Una explicación clara y dura de la realidad. La solución, subirse a la ola de la IA para poder conseguir nuevos trabajos que tal vez hoy no existan.
Buen diagnóstico. Pero el atasco también es de combustible. Si nadie baja del ascensor y la IA reduce la urgencia de abrir la puerta, lo que se está gestando va más allá del empleo: es un vacío de identidad. Una generación entera que no puede responder "¿a qué te dedicas?" tiene un problema de narrativa, no de currículum. Y eso no se arregla con más formación ni con más adaptabilidad. Se arregla teniendo algo propio que quemar.
Los retos laborales, sociales e industriales a los que nos enfrenta esta tecnología parecen mayúsculos. No se parecen en nada a nada de los anterior. No será fácil, se necesitará mucha cabeza y mucha regulación. Difícil tal y como está el mundo.